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mardi, août 08, 2006

encore Paris

Se supone que en agosto París está vacío, no hay nadie, se dice, pero Nadie, significa un montón de gente. París hierve de gente, de todos los que no han podido partir, es decir, en su mayoría extranjeros, o hijos de extranjeros, y de los que vienen de visita, los turistas. Ahora caminaba primero por la calle Rue du Bac, cerca de Gallimard, calle burguesa y por eso, vacía. Luego por Chatelet que estaba a punto de estallar y espantaba a mi amigo Millet cráneo rapado, seguro de que subirá (mañana o pasado) a un avión con rumbo al Líbano, donde le esperan unos amigos y donde debe seguir escribiendo otro libro.
Luego, el Boulevard de la Chapelle, rebozante. Oigo hablar Indi, Àrabe, Mandarín, Senegalés, realmente voluptuoso. Los jóvenes árabes me guiñan un ojo, y tampoco es que me moleste (mmmm). Ahora, en el departamento de mi amiga Grecia, veo la ventana de un edificio abierta, golpeada por una cortina blanca mientras el cielo de París no deja de moverse, como en tridimensional (recuerdo que la primera vez, me dio vértigo mirarlo). Esta tarde he percibido en el metro el mismo espesor, el mismo misterio, esa emoción cálida que me inspiraban observar la vida de los otros cuando era pequeña. Ahora, este agosto tiene algo de ese espesor(creo que vi la muñeca de alguna mujer con unas pulseras que me causaban ilusión cuando era niña, eran de plata y de oro y tenían chispitas), ese significado múltiple que en mi evocación se despliega en escenas que nunca he visto pero que imagino afectivamente próximas. Imaginar la vida de todas esas personas es realmente algo con mucho valor afectivo, sentir esas ganas de observar, imaginar y soñar con sus vidas. Es como cuando vemos una película de Truffaut, Godard, o Jacques Tati y nos dejamos impregnar por su atmósfera. París tiene eso. Por su densidad humana, por su colorido, su belleza altiva y al mismo tiempo completamente humana. Y por eso tal vez, aunque siempre entre el odio y el amor, termine diciendo que es una ciudad estupenda.

2 commentaires:

Antigona a dit…

Estuve en Paris hace un mes y es cierto, el encanto de esta ciudad plagada de elementos artisticos e historicos es el paraiso terrenal para nosotros los gusanos de historias. Me transportaste mentalmente a esa ciudad. Gracias.

Marea a dit…

París, en algún momento.